//El inconsciente | Qué es y cómo nos ayuda a descubrirnos

¿Qué es el inconsciente?

En el artículo de hoy os contamos qué es el inconsciente, cómo funciona y de qué forma nos ayuda a descubrirnos.

El inconsciente, la gran parte de nuestra psique

El Inconsciente es una parte de nuestra psique que procesa y gestiona el 95% de la información que llega a nosotros.

Tu inconsciente es también el que te permite desplazarte sano y salvo cada vez que conduces del trabajo a casa.

¿Recuerdas cuando aprendías a conducir? La ejecución era muy lenta y errática. Tu atención no llegaba a todo: embrague, freno, marchas, peatones, otros coches…

conducir y el inconsciente

Ahora conduces de manera inconsciente. Todo lo que antes tenías que pensar muy bien, ahora lo haces de manera automática. Desde realizar un adelantamiento, hasta cambiar de emisora de radio en plena conducción sin poner en peligro tu vida ni la de los demás.

Gracias a tu inconsciente, muchas veces llegas a casa después del trabajo sin apenas darte cuenta del trayecto, sumergida/o en tus pensamientos.

El inconsciente, el que parte el “bacalao”

Ahora mismo estás leyendo este artículo y tu atención está en las palabras que lees y en lo que interpretas de ellas. Donde está tu atención ahora, está tu parte consciente.

Pero aparte de este artículo, estas recibiendo mucha más información de la cual no eres consciente, donde no está puesta tu atención.

Esta información puede ser un olor, un color, la luz que ilumina el espacio en donde te encuentras, la ropa que llevas puesta, la temperatura, los sonidos, tu postura corporal… y un sin fin de cosas más.

Toda esta infinidad de información que sería imposible enumerar, está siendo procesada y gestionada por tu parte inconsciente. Sólo pasa al umbral de la consciencia lo que tu inconsciente considera relevante.

Si de repente, tu inconsciente capta el ruido de un accidente que se produce en la calle, puede considerar esta información como importante y pasarla al umbral de tu consciencia. Entonces te das cuenta de que ha ocurrido algo y te desplazas al balcón para verlo.

Pero tu inconsciente también puede considerar que ese ruido no es algo relevante, y que por tanto, no has de hacer nada al respecto. De este modo ni siquiera te des cuenta de que han colisionado dos coches cerca de casa.

Los programas inconscientes

Debemos saber que nuestra parte inconsciente, o como algunos lo llaman,  el inconsciente biológico, lleva millones de años de evolución, como sucede también con las emociones.

Si quieres saber más acerca de las emociones, te invitamos a que leas este artículo.

Esto quiere decir que el inconsciente se ha ido perfeccionando y remodelando en base a aprendizajes transmitidos y repetidos de generación en generación. Y esta información y patrones resultantes, los podemos llamar programas inconscientes.

Estos programas inconscientes son los que determinan frente a qué actuar, cómo actuar, y de qué forma. Y su función es la misma que las emociones, la supervivencia.

En nuestra propia evolución como especie podemos observar estos programas. Por ejemplo, cuando los seres humanos actuales saltamos desde cierta altura, extendemos los brazos.

el salto del inconsciente

El sentido de ello es un programa evolutivo que heredamos de nuestros parientes lejanos. Ellos, que vivían en los árboles, ante una caída extendían los brazos para agarrarse a las ramas y evitar estamparse contra el suelo.

Sin embargo, la cosa se vuelve más compleja en los seres humanos. Y esto es debido principalmente a la evolución de nuestro cerebro y, en concreto, el uso del simbolismo.

El simbolismo

Los seres humanos utilizamos símbolos, especialmente para comunicarnos. Los símbolos son representaciones reducidas que agrupan información más extensa. Cuando leemos la palabra perro, que es la unión de cinco símbolos o letras, en nuestra mente vemos lo que representa: nuestro fiel amigo.

Sin embargo, si enseñamos una hoja A4 con la palabra escrita comida a nuestro perro, no hará la relación que hacemos nosotros.

Nuestro perro no utiliza el simbolismo como lo hacemos los humanos, ya que su capacidad de asociación mental es distinta.

Si a nuestro perro le damos a elegir entre un plato de paella y 200€, elegirá el plato de paella. Pero si el mismo experimento se lo hacemos a un amigo, nos iremos los dos de cena.

los animales y el inconsciente

Aquí entendemos la complejidad de los seres humanos. Para un perro un bocado es algo plausible, comida es comida.

Para un humano, dinero puede ser comida. Pues sabemos que con 200€ podemos comer unas cuantas paellas, y algún que otro capricho.

La información inconsciente se transmite de generación en generación

De generación en generación se transmite información inconsciente que la mayoría de veces tiene una gran carga simbólica. Pero nuestro inconsciente no guarda sólo programas que se han transmitido durante miles y millones de años de evolución.

También guarda programas e información que hemos adquirido de nuestros parientes más cercanos. De la educación y contexto sociocultural en el que nacemos y el entorno ambiental en el que nos desarrollamos.

Deciros que también nacemos con programas inconscientes de los aprendizajes y vivencias heredados de nuestros antepasados. Esto lo sabemos gracias a los descubrimientos aportados por la epigenética conductual.

Pero no sólo lo sabemos por estos estudios. Nosotros mismos podemos comprobar cómo hemos heredado información de nuestros antepasados saltando desde una cierta altura y comprobando como extendemos los brazos. Nadie nos ha enseñado a extender los brazos para agarrarnos a una rama. De forma automática y natural, lo hacemos.

Nuestro inconsciente nunca deja de sorprendernos.

Esperamos que os haya gustado! os leemos en comentarios 🙂

By |2018-10-12T10:54:12+00:00julio 10th, 2018|Artículos|0 Comments

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